miércoles, 3 de noviembre de 2010

Genios, locos y perversos

Uno de los libros recomendados para Psicología es Genios, Locos y Perversos de Francisco Mora. En él se tratan cuestiones muy interesantes para la materia. Algunos de sus capítulos poseen los siguientes y sugerentes títulos:

¿Hay chimpancés esquizofrénicos
La sombra oculta de los sueños.
Emoción, grandeza y miseria.
La locura que hiere.
Genio y locura.

El cuadro que aparece aquí constituye una obra de El Bosco Piedra de la locura que puede verse en el Museo del Padro de Madrid. En él se expone, como señala Mora, que la locura y las conductas extravagantes y no adaptadas a la exigencia y corte social de la época podían ser intervenidas quirúrgicamente y curadas tras extraer del cerebro la piedra de la locura. Esta referencia aparece en el capítulo 7 del libro dedicado a repasar algunas de las técnicas empleadas para curar trastornos mentales (desde el primitivo pez eléctrico, pasando por la lobotomía o los psicofármacos).

Potencia y acto aplicados a la moral

Nos encontramos estudiando el tema de Aristóteles en 2º de Bachillerato. Hemos analizado su explicación del movimiento como paso de la potencia al acto. Estos conceptos, usados en el lenguaje también hoy en día, aparecen en el campo de la moral. En el texto siguiente el Filósofo explica cómo poseemos potencialidades que podemos ejercitar a través de los hábitos, enseñandonos algo muy importante: ser justos, valientes, buenos requiere un esfuerzo personal, un trabajo contínuo por hacernos mejores.
Todo lo que nos da la naturaleza no son más que posibilidades y potencias, que luego nosotros debemos pasar hacer pasar a acto...las virtudes las adquirimos desde el comienzo por medio del ejercicio, como ocurre igualmente en las diferentes artes y en los diferentes oficios. Lo que hemos de realizar (...) lo aprendemos por la práctica: por ejemplo construyendo se hace uno arquitecto, y tocando la cítara se viene a ser citarista. Igualmente, a fuerza de practicar la justicia, la templanza y la valentía llegamos a ser justos, sobrios y fuertes.

Aristóteles: Etica a Nicómaco.